Como definir una Salida
Miércoles, 6 Agosto 
Al definir la estrategia habremos tenido en cuenta los datos de última hora sobre la evolución del viento, las corrientes, las nubes y los posibles cambios de boyas. Con todo ello sacamos la ruta ideal y evaluaremos el riesgo que tiene de ser seguida por otros barcos que empeorarían la maniobrabilidad y la navegación. También ponderaremos el estado de ánimo y físico de nuestro equipo para entonces decidir lo que vamos a hacer. Nuestra estrategia.
Lograr una salida perfecta requiere a veces aceptar muchos riesgos que van en contra de la regularidad y seguridad de la que hablábamos en párrafos anteriores. Por esta razón no es normal ver a los campeones en 1º posición de las salidas. Salir buscando siempre el mejor lado de la salida conduce a taponamientos en donde se juntan un montón de barcos, con resultados nefastos. Por ello a veces es mejor sacrificar algo la posición de salida, lo cual sacrifica la remota posibilidad de una 1º posición a cambio de asegurar una posición entre los primeros puestos.
Es fundamental evaluar continuamente los riesgos y actuar en consecuencia con la cabeza bien fría. Esta es la sangre de un campeón. Nunca tomar riesgos extremos y remontar posiciones poco a poco. Aventurarse solo a buscar una zona más favorable a veces es muy arriesgado y por ello es normal ver flotas muy compactas en las que nadie quiere correr el riesgo de “investigar” alegremente.
En el momento justo anterior a la salida existen dos posibilidades. Situarse con tiempo cerca de la línea de salida o esperar al último momento para dirigirse a ella. Al hacer evolucionar el velero en la línea en espera de la salida es normal la lucha con los demás para guardar la buena posición. Con muchos participantes o una línea de salida corta, tendremos que mantener el tipo y luchar por mantener la posición, y que acercarse a la línea en el último momento no nos permitiría tomar ningún buen lugar. Si por el contrario, la línea de salida es grande, podemos esperar al último minuto para acercarnos a ella, navegando en paralelo a la línea y virando justo en el último momento, buscando el mejor hueco entre todos los demás barcos que esperan al borde de la línea de salida. Esto nos permite, variando la velocidad del barco, “encajar” el cañonazo de salida con el mejor hueco que hayamos escogido en el último momento.
